El viernes 12 de Febrero celebraremos en la parroquia la Cena del Hambre, uniéndonos a la campaña de cada año de Manos Unidas. Este año, el lema es "Contra el hambre, defiende la Tierra". Para que nos vayamos mentalizando, he cogido prestada esta estupenda reflexión de la web Agora Marianista:
DÍA DEL AYUNO SOLIDARIO
Campaña contra el hambre
"Contra el hambre, defiende la Tierra"
El escándalo de las desigualdades y, de modo particular, el aumento del número de personas que mueren de hambre, golpea la conciencia de las personas de bien y de todos los que trabajan por la justicia. Después de una década de la firma de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el balance no es alentador. El primer objetivo, “erradicar la pobreza extrema y el hambre”, cuyo cumplimiento depende en gran medida del cumplimiento de los demás objetivos, no sólo está muy lejos de la meta propuesta sino que hemos retrocedido y perdido niveles ya alcanzados.
Las cuestiones del cambio climático son una muestra del desorden y el egoísmo que dominan las relaciones entre los pueblos. Científicos, políticos, economistas, organizaciones ambientalistas y periodistas, entre otros, están enzarzados en la discusión sobre las verdades y las mentiras del cambio climático y han contagiado a la población de escepticismo, en unos casos, y de radicalismo ecologista en otros. En este escenario, existe el peligro de ocultar el verdadero problema humano del clima. No podemos esperar que unos y otros se pongan de acuerdo, tampoco paralizarnos en el indiferentismo.
Es una evidencia de nuestra propia experiencia que el clima global y los climas regionales presentan signos extraños y no previsibles. ¿Son fenómenos cíclicos y, por tanto, naturales o hay algo más? Ciertamente, los climas presentan variaciones por motivos naturales; pero lo más preocupante y que crea más inseguridad es que han aumentado los factores humanos que provocan los cambios climáticos.
El hambre existe, con o sin cambio climático; pero las variaciones estructurales del clima afectarán más a la población de los países pobres que a la de los países ricos. El alimento y la vida de las personas más débiles no pueden esperar. Hay que establecer políticas y acciones prioritarias guiadas por la justicia y el bien común si queremos articular el desarrollo de las personas y de los pueblos.
martes, 2 de febrero de 2010
125. Cena del Hambre, la próxima semana
Etiquetas:
Cena del Hambre
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